Noticiario RD – Durante años, Ezekiel Pacheco vio a sus padres trabajar vendiendo paletas en las calles de Los Ángeles para sacar adelante a su familia. Vivieron momentos tan difíciles que incluso perdieron su vivienda. Hoy, aquel niño mexicano que creció entre sacrificios ha conseguido protagonizar una película de Hollywood.
Pero detrás de ese logro hay un sueño todavía más personal: ganar lo suficiente para comprarles una casa a sus padres, quienes dedicaron buena parte de su vida a trabajar para que sus hijos tuvieran mejores oportunidades.
Su historia no comenzó frente a las cámaras ni rodeado de celebridades. Comenzó en una familia inmigrante que conoció las dificultades económicas, la incertidumbre y el esfuerzo diario por salir adelante.
Llegó de México cuando apenas comenzaba su vida

Ezekiel nació en Ayutla de los Libres, en el estado mexicano de Guerrero. Sus padres lo llevaron a Estados Unidos cuando todavía era un bebé, y creció en Watts, un vecindario de Los Ángeles, California.
Para él, Estados Unidos era el único hogar que conocía. Sin embargo, durante su infancia descubrió algo que cambiaría su manera de entender su propia vida: había nacido en México y no contaba con documentos migratorios.
Cuando preguntó a sus padres cuándo podrían visitar su lugar de nacimiento, recibió una respuesta difícil de comprender para un niño. No podían viajar porque su situación migratoria se lo impedía.
Mientras otros niños soñaban con vacaciones y viajes familiares, Ezekiel comenzaba a entender que su familia enfrentaba obstáculos que no todos sus compañeros conocían.
La pobreza le hizo sentir vergüenza, pero sus padres nunca dejaron de luchar

Sus padres, Ezequiel Pacheco y Verónica Morales, trabajaron durante años vendiendo paletas en las calles de Los Ángeles. Era una manera de ganarse la vida y mantener a sus hijos.
La situación económica llegó a ser tan complicada que la familia perdió su vivienda cuando Ezekiel cursaba el séptimo grado escolar.
Aquella experiencia dejó una huella profunda en él. Durante mucho tiempo, reconoció que crecer en la pobreza le provocaba inseguridad y vergüenza.
No se trataba solamente de tener menos recursos que otras familias. Era también la carga emocional de crecer viendo las dificultades de sus padres y sintiendo que su realidad era distinta a la de otros jóvenes.
Con el tiempo, el fútbol americano le ayudó a desarrollar confianza. Aunque era uno de los jugadores más pequeños de su equipo, aprendió a competir y a no dejarse vencer fácilmente por las adversidades.
Sus padres siguieron trabajando y posteriormente establecieron JK Snack Shop, un pequeño negocio familiar en Watts donde comenzaron a ofrecer comida y otros productos.
Ezekiel continuó ayudándolos incluso después de conseguir oportunidades en la actuación. Para él, el negocio familiar nunca dejó de formar parte de sus raíces.
Una oportunidad inesperada cambió su destino

Lo curioso es que Ezekiel no creció pensando que algún día sería actor. Hollywood parecía un mundo demasiado lejano de la realidad que conocía.
Cuando tenía 19 años, su padre escuchó por la radio un anuncio sobre un programa de formación para actores en Glendale, California.
La familia decidió inscribir primero a Kenny, el hermano menor de Ezekiel. Él ya superaba la edad establecida para participar.
Sin embargo, ocurrió algo inesperado: el responsable de la academia hizo una excepción y le ofreció la oportunidad de ingresar.
Ezekiel no estaba completamente convencido. Su madre lo animó a intentarlo, sin que ninguno pudiera saber hasta dónde llegaría aquella decisión.
Lo que comenzó como una oportunidad que ni siquiera estaba buscando terminó convirtiéndose en una vocación.
Empezó a prepararse, consiguió representantes y participó en audiciones. Poco a poco descubrió que actuar le permitía expresar emociones y experiencias que habían marcado su vida.
Un reconocido actor de Hollywood creyó en su talento

Su preparación lo llevó hasta el laboratorio de directores del Instituto Sundance, un programa donde cineastas y actores trabajan en el desarrollo de nuevas producciones.
Para participar tuvo que abordar un avión por primera vez en su vida.
Allí conoció a Ed Harris, reconocido actor de Hollywood y nominado al Óscar, quien se convirtió en una figura importante para su crecimiento profesional.
Harris no solamente le ofreció consejos y apoyo. También patrocinó su formación en una escuela de actuación para que pudiera continuar desarrollando sus habilidades.
Para un joven que había crecido sintiendo inseguridad por sus circunstancias económicas, recibir la confianza de alguien con tanta experiencia representó un impulso importante.
Ezekiel comenzó a comprender que su origen humilde no tenía por qué determinar hasta dónde podía llegar.
Cuando parecía avanzar, tuvo que repartir paquetes para Amazon

Con esfuerzo consiguió un papel secundario en On My Block, una serie de Netflix. Era una oportunidad importante para un actor que apenas comenzaba a abrirse camino.
Pero la llegada de la pandemia de COVID-19 afectó las producciones y redujo sus posibilidades de encontrar trabajo frente a las cámaras.
Necesitaba seguir ganándose la vida, así que comenzó a trabajar repartiendo paquetes para Amazon.
Después de haber participado en una producción televisiva, volvió a una rutina laboral muy distinta de la que imaginaba para su futuro artístico.
Sin embargo, no abandonó su carrera. Continuó buscando oportunidades mientras cumplía con sus responsabilidades.
Y fue precisamente durante una jornada de trabajo repartiendo paquetes cuando recibió una noticia que marcaría su trayectoria.
El correo electrónico que le abrió las puertas de Hollywood
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Ezekiel estaba trabajando para Amazon cuando recibió el mensaje que tanto esperaba: había conseguido el papel protagonista de la película At the Gates.
El joven que había vendido paletas junto a su familia y repartido paquetes para ganarse la vida ahora tendría la oportunidad de encabezar una producción cinematográfica.
La película, dirigida por Augustus Bernstein, cuenta la historia de Nico, un joven inmigrante que debe esconderse junto a su madre, empleada doméstica, ante el temor de una intervención de las autoridades migratorias.
La historia tenía una conexión especial con la vida de Ezekiel. Él también había crecido en Estados Unidos enfrentando las incertidumbres de su situación migratoria.
El director destacó que las experiencias personales del actor aportaron autenticidad y profundidad al personaje.
Para Ezekiel, interpretar a Nico era una oportunidad de representar a familias cuyas dificultades rara vez aparecen en las películas con la complejidad que merecen.
También valoró poder actuar tanto en inglés como en español, utilizando los dos idiomas de una manera natural.
El momento en que vio a sus padres frente a la pantalla

Uno de los episodios más conmovedores de su historia ocurrió durante una proyección de At the Gates en Los Ángeles.
Entre los asistentes estaban sus padres y otros familiares, las mismas personas que lo habían acompañado durante los años más difíciles.
Ezekiel pudo verlos contemplar la película en la que él era protagonista.
Durante el encuentro con el público posterior a la proyección, la emoción terminó por vencerlo.
Recordó todo lo que sus padres habían sufrido y reconoció que verlos allí, observando su trabajo en la pantalla, lo hizo llorar.
Era un momento muy distinto de aquellos años en que la familia luchaba por conservar su vivienda y conseguir ingresos suficientes.
Ahora sus padres podían presenciar uno de los frutos del esfuerzo de su hijo, a quien habían alentado incluso cuando la actuación no formaba parte de sus planes.
Pero para Ezekiel, llegar a Hollywood no significaba que todas las dificultades familiares hubieran quedado atrás.
Su mayor sueño no es la fama: quiere comprarles una casa a sus padres
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En una entrevista publicada por Los Angeles Times en noviembre de 2023, Ezekiel explicó que tenía una enorme urgencia por ayudar económicamente a sus padres.
También reveló un detalle de su vida personal: nunca había tenido una habitación exclusivamente para él y todavía compartía cuarto con su hermano.
A pesar de haber protagonizado una película, seguía muy consciente de las necesidades de su familia.
Su aspiración era comprarles una vivienda para que pudieran disfrutar de una vida más tranquila después de tantos años de sacrificios.
En declaraciones posteriores, volvió a expresar su deseo de ayudar a sus padres a dejar de trabajar y ofrecerles mayor estabilidad económica.
Ese objetivo explica buena parte de lo que lo impulsa a continuar buscando oportunidades en el cine.
Su historia no es la de alguien que haya olvidado sus orígenes al alcanzar un escenario importante. Es la de un hijo que considera el bienestar de su familia una de las principales razones para seguir adelante.
Una historia que representa los sueños de muchas familias inmigrantes

La trayectoria de Ezekiel Pacheco tiene un significado especial para quienes han llegado a Estados Unidos buscando mejores oportunidades para sus hijos.
Sus padres trabajaron vendiendo comida en las calles. Él creció enfrentando dificultades económicas, descubrió las limitaciones de su situación migratoria y encontró una vocación que nunca había imaginado.
Su participación como protagonista de At the Gates representó un avance importante en su carrera y dio visibilidad a una experiencia compartida por numerosos jóvenes inmigrantes.
Sin embargo, su historia también recuerda que alcanzar un logro profesional no significa que desaparezcan automáticamente los problemas económicos o familiares.
Ezekiel continúa identificando su éxito con la posibilidad de ayudar a quienes estuvieron a su lado desde el principio.
Detrás de su llegada al cine hay una familia que vendió paletas, enfrentó la pérdida de su vivienda y siguió trabajando para salir adelante.
Y detrás de su deseo de continuar triunfando permanece una meta profundamente sencilla: que sus padres puedan tener la casa y la tranquilidad que durante tantos años soñaron conseguir.