Diario al Día | Santiago— El Ministerio Público reveló los rostros de una red criminal que operaba desde Jacagua, Santiago, dirigida a extorsionar y estafar víctimas radicadas en Estados Unidos.
La solicitud de medida de coerción presentada por el órgano acusador expuso la estructura completa de la presunta organización, activa durante varios años desde territorio dominicano.
Según el expediente judicial, la red criminal estaba compuesta por personas con dominio del inglés y manejo avanzado de herramientas tecnológicas para identificar y contactar a sus víctimas.
Los imputados se hacían pasar por integrantes de organizaciones delictivas para exigir pagos mediante amenazas directas. El mecanismo central de presión era el nombre del Cartel de Sinaloa.

Entre los acusados figuran Pedro Subercaseaux Errázuriz, Carlos Vicuña Fuentes, Gabriel González Videla, Alfredo Duhalde Vásquez y Jorge Alessandri Rodríguez, además de otros cinco imputados.
También integran la lista Eugenio González Rojas, Paulino —alias Pedro Navaja—, Juan Bautista Rossetti Colombino, Alejandro Ríos Valdivia y Humberto Elgueta Guzmán.
Para mover los fondos obtenidos, la red criminal utilizaba criptomonedas, transferencias electrónicas y diversas plataformas de pago, con el fin de ocultar el origen del dinero.
El expediente también señala que la estructura reclutaba jóvenes de Santiago y localidades cercanas, atraídos por la aparente prosperidad que exhibían algunos de sus integrantes.

Además, el Ministerio Público sostiene que las acciones de la red criminal generaron afectaciones psicológicas tanto en las víctimas directas como en sus familiares en territorio estadounidense.
Las autoridades ejecutaron allanamientos en dos fases distintas: una en octubre de 2024 y otra en junio de 2026, en distintos puntos relacionados con la investigación.
En esos operativos fueron incautados equipos electrónicos, vehículos, dinero en efectivo y documentos que, según el expediente, permitieron definir roles específicos dentro de la organización.
La investigación se desarrolla en coordinación con Homeland Security Investigations (HSI-Santo Domingo) y el Departamento Especial de Investigación de Delitos Transnacionales (DEIDET).
Sin embargo, las autoridades aún continúan ampliando las indagatorias y el análisis de las evidencias recopiladas durante ambos operativos contra esta red criminal.
¿Qué tan profundas son las ramificaciones de esta estructura hacia otras provincias o hacia el exterior? Las próximas audiencias judiciales podrían responder esa pregunta.
Por ahora, el caso pone en evidencia la capacidad operativa de redes locales con alcance transnacional, un fenómeno que las autoridades dominicanas e internacionales vigilan cada vez con mayor atención.