Diario al Día | República Dominicana — Un comerciante armado con un tubo metálico retuvo un camión de los proveedores del servicio electrico e impidió la salida de sus técnicos en protesta por una semana sin suministro eléctrico pese a estar al día en sus pagos.
Un testigo registró en video la secuencia completa a petición del propio ciudadano. En las imágenes aparece un hombre vestido con camisa azul claro y pantalón oscuro bloqueando el paso del camión eléctrico con un largo "bate" de aluminio que sujeta con firmeza.
El hombre declaró directamente a la cámara: "Yo no debo un peso. No me van a mover la guagua hasta que no me arreglen mi luz." Además, escalonó la amenaza al advertir que dañaría la propiedad si no recibía respuesta inmediata.
La tensión aumentó cuando el individuo amenazó con destruir el cristal del vehículo, afirmando que no le importaban las consecuencias. El personal técnico, identificado por una gorra roja y credencial visible, mantuvo una postura pasiva recostado sobre el frente del camión eléctrico.
Sin embargo, el técnico intentó desescalar la situación solicitando hablar con su encargado. El comerciante aceptó la llamada y trasladó su hostilidad al interlocutor telefónico, a quien recriminó sin saludos: "Buen día no me diga, varón, porque buen día no tengo."
Por lo tanto, la conversación telefónica expuso el trasfondo económico del conflicto. El hombre denunció que una semana sin electricidad paralizó por completo las ventas de su negocio, sin que nadie compensara las pérdidas acumuladas.
También reveló el alcance del perjuicio: "Tengo una semana entera que no vendo una cerveza, pagando mi luz al día." Después de esa declaración, devolvió el teléfono al técnico y exigió una solución inmediata, alejándose con evidente agotamiento.
No obstante, la retención del camión eléctrico mediante coacción física refleja un quiebre en la confianza hacia los canales formales de reclamo. Los técnicos subcontratados suelen absorber la frustración ciudadana como primera línea de las distribuidoras eléctricas.
Finalmente, el caso ilustra cómo los cortes de suministro no resueltos destruyen la viabilidad de pequeños comercios formales que cumplen con sus obligaciones de pago, empujando a sus titulares a la confrontación directa como único recurso percibido.