Diario Acontecer | Washington, Estados Unidos – Seguro Social volvió a generar atención entre personas divorciadas tras revelarse que algunos exesposos pueden acceder a pagos mayores sin avisar a su antigua pareja.
La medida aplica en ciertos casos específicos y podría representar cientos de dólares adicionales cada mes. Además, muchos beneficiarios desconocen que esta opción existe desde hace años.
Las reglas del Seguro Social permiten solicitar beneficios usando el historial laboral de un exesposo o exesposa. Sin embargo, el matrimonio debe haber durado al menos diez años completos.

También resulta obligatorio que la persona tenga 62 años o más y que no haya vuelto a casarse. Por otra parte, el exesposo igualmente debe cumplir con la edad mínima requerida.
Uno de los aspectos que más sorpresa provoca es que el ex no necesita aprobar la solicitud. De hecho, el sistema tampoco reduce el cheque mensual del beneficiario original.
La Administración del Seguro Social maneja este proceso de forma independiente. En consecuencia, la expareja podría ni siquiera enterarse de que alguien solicitó el beneficio.
El caso reciente de una mujer de 66 años despertó nuevas conversaciones sobre estas reglas. Ella estuvo casada durante 14 años y actualmente recibe unos $1,200 mensuales.
Su exmarido, sin embargo, recibe cerca de $3,200 cada mes. Esa diferencia podría permitirle aumentar significativamente el monto que actualmente llega a su cuenta bancaria.
Especialistas explican que el Seguro Social paga el monto más alto disponible entre el beneficio personal y el derivado del exesposo, aunque nunca entrega ambos simultáneamente.

En ese ejemplo, esperar hasta la edad plena de jubilación podría elevar el pago mensual hasta unos $1,600. Eso representaría cerca de $400 adicionales cada mes.
Con el paso de los años, la diferencia puede convertirse en miles de dólares extra. Por lo tanto, muchos asesores recomiendan revisar cuidadosamente cada escenario posible.
Sin embargo, pedir el beneficio demasiado temprano puede reducir considerablemente el dinero recibido. Quienes aplican desde los 62 años reciben pagos mensuales más bajos.
Según las reglas actuales del Seguro Social, quienes comienzan antes de la edad plena podrían recibir solo cerca del 72% del monto que les correspondería normalmente.
En cifras reales, eso podría traducirse en aproximadamente $1,140 mensuales en vez de $1,600. La diferencia supera los $400 cada mes y se mantiene permanentemente.
Otra situación importante aparece si el exesposo fallece primero. En determinados casos, el beneficio puede convertirse en un pago para sobrevivientes divorciados.
Esa modalidad permite recibir hasta el 100% del beneficio original del ex. En consecuencia, algunas personas podrían acceder a montos mucho más altos durante su jubilación.
Expertos financieros señalan que volver a casarse antes de los 60 años puede afectar ese posible beneficio futuro. Aun así, existen excepciones dependiendo de cada caso.
Además, un aumento en los pagos del Seguro Social podría generar consecuencias fiscales. El gobierno federal aplica impuestos cuando ciertos ingresos superan límites establecidos.
Por esa razón, asesores recomiendan analizar cuidadosamente retiros de cuentas de jubilación u otros movimientos financieros antes de presentar una nueva solicitud oficial.
Los especialistas también sugieren revisar documentos importantes como el acta de matrimonio y el decreto final de divorcio para confirmar que todo cumple con las reglas.
Finalmente, muchos expertos consideran que esperar hasta la edad plena de jubilación suele ofrecer la mejor ventaja económica para quienes evalúan usar este beneficio.