Diario al Día | Jarabacoa, La Vega, República Dominicana – La Policía Nacional investiga un doble homicidio ocurrido en matorrales de la carretera Federico Basilis, vinculado al asesinato de Margarita Díaz García.
Los fallecidos fueron identificados como Natanael Peña y un individuo conocido como “La Rata”. Autoridades apuntan a que participaron junto a otros prófugos en el ataque donde murió la mujer en Santiago.

El crimen se relaciona con disputas por el control de venta de sustancias controladas. La víctima y su pareja, alias “El Flaco”, mantenían conflictos territoriales con los agresores, según las pesquisas.
Investigadores de la Policía Científica hallaron coincidencias balísticas entre la escena del asesinato en Santiago y el lugar donde se encontraron los cuerpos en Jarabacoa, fortaleciendo la conexión entre ambos hechos.

La DICRIM identificó una jeepeta Honda CR-V roja utilizada por el grupo criminal, alquilada por Ruddy Manuel Morán Almonte, alias “La Pólvora”, presunto cabecilla de la estructura responsable del doble homicidio.

Durante operativos en Jarabacoa murió Miguel Marine Rodríguez, alias “La Cabra”, a quien se le confiscó un arma de fuego calibre 9 milímetros que podría haber sido utilizada tanto en el asesinato de Margarita Díaz García como en el doble homicidio de Peña y “La Rata”.
Las autoridades mantienen la búsqueda de varios prófugos vinculados al caso, reforzando la investigación sobre el doble homicidio y los posibles implicados en la estructura criminal.

Se investiga si otros miembros del grupo participaron en operaciones previas, mientras la Policía continúa analizando evidencia física y digital relacionada con el doble homicidio y los conflictos de territorio.
Vecinos de Jarabacoa expresaron preocupación ante la violencia reciente. El doble homicidio evidencia el impacto de las disputas por el control de drogas en la seguridad comunitaria y la vida cotidiana.

Las autoridades hacen un llamado a la colaboración ciudadana. La información sobre los prófugos vinculados al doble homicidio podría acelerar la captura de los responsables y reducir riesgos futuros.

Con todo, el caso resalta la necesidad de estrategias de prevención del crimen organizado y de coordinación entre comunidades y fuerzas de seguridad para enfrentar problemas complejos como este doble homicidio.
Por: Yoan Silverio