Diario al Día | Espaillat, República Dominicana – Un cuerpo fue localizado este martes enterrado en el sector La Chancleta, en Moca, y familiares señalan que podría tratarse de Albert de Jesús Aracena, desaparecido desde hace 21 días. La identificación oficial todavía está pendiente de pruebas forenses.

A este medio acaban de llegar las imágenes del lugar del hallazgo consideradas de alto contenido sensible. Donde se puede apreciar estado del cuerpo en un grado elevado de descomposicion revelando la magnitud de lo sucedido.
El cuerpo fue encontrado boca abajo, dentro de un hoyo cavado bajo una palma, en un terreno boscoso de difícil acceso. Según describió en el lugar el médico legista a cargo del levantamiento, el cuerpo presenta un avanzado deterioro que por ahora impide determinar si hubo heridas.
El especialista indicó también que el cuerpo estaba envuelto en un material y que fue colocado boca abajo dentro de la fosa.
Evidencias encontradas en el lugar
Cerca del sitio se hallaron sacos vacíos que, según residentes, se usan comúnmente para transportar cal agrícola, además de restos de soga y bolsas plásticas que quedaron bajo resguardo policial como parte de las evidencias.

Un vecino consultado en el lugar explicó que ese tipo de cal suele emplearse para cubrir olores en áreas donde hay desechos, lo que llevaría a pensar que fue usada para disimular el estado del cuerpo.

Algunas personas presentes en la zona mencionaron además hallazgos adicionales de restos de un animal cerca de la fosa, un punto que las autoridades no han confirmado ni explicado oficialmente.
La reacción de la familia
Elizabeth, hermana del joven, se mostró visiblemente afectada tras el hallazgo. Confirmó que el área donde apareció el cuerpo ya había sido recorrida antes por la familia durante la búsqueda.
Entre lágrimas, dijo confiar en que se haga justicia y agradeció que, pese al dolor, la búsqueda haya llegado a su fin.
Vecinos que participaron en las jornadas de búsqueda reiteraron su respaldo a la familia y rechazaron nuevamente versiones que circularon en los primeros días de la desaparición y que intentaban vincular a Albert con hábitos personales negativos. Insisten en que esas versiones no corresponden con la forma de ser del joven, a quien describen como una persona tranquila y sin problemas conocidos.

Puntos que la investigación deberá aclarar
El hecho de que el cuerpo apareciera en una zona que ya había sido rastreada por la familia y por equipos con perros entrenados es uno de los puntos que la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM) deberá esclarecer.

Entre las hipótesis que se manejan está la posibilidad de que el cuerpo haya sido trasladado al lugar en un momento posterior a los primeros rastreos, o que las condiciones del entierro hayan dificultado su localización inicial.
Un residente que observó la tierra removida de la fosa calculó, de manera informal, que la excavación tendría pocos días, aunque se trata de una apreciación personal y no de un dato confirmado por las autoridades.
Lo que dicen las autoridades
El teniente coronel Robinson Ovalle, de la DICRIM, pidió previamente a los familiares evitar declaraciones públicas mientras se recopilan las evidencias y señaló que la Policía ofrecerá información oficial en la medida en que avance la investigación.
La identificación formal del cuerpo depende de las pruebas forenses, un proceso que, debido al estado en que fue hallado, tomará algún tiempo.

El Ministerio Público y la Policía Nacional continúan las labores para determinar las circunstancias del caso y establecer responsabilidades una vez se cuente con los resultados de los peritajes correspondientes.