Diario al Día| Salcedo, República Dominicana – Un ciudadano haitiano que había sido dado por muerto habría mostrado posibles señales de vida cuando ya se encontraba dentro de un ataúd en la comunidad de Monte Adentro, en Salcedo, provincia Hermanas Mirabal.
Vecinos que estaban en el lugar aseguraron que el hombre comenzó a sudar y mantenía uno de sus ojos abierto, situación que provocó dudas sobre su condición. Hasta ese momento, según el reporte desde la comunidad, todavía se esperaba la llegada de las autoridades y del médico legista.
El caso ocurrió este sábado y quedó registrado en videos realizados en la vivienda donde residía el ciudadano extranjero, ubicada en un callejón próximo a una gallera de la zona.
Había sido encontrado sin signos vitales
Antes de que surgieran las dudas, un residente de la vivienda explicó que el hombre había sido encontrado sin signos vitales en la habitación donde vivía.
Según su relato, el ciudadano haitiano trabajaba en una zona montañosa y había regresado a la casa antes de presentar la situación que llevó a sus allegados a considerarlo sin vida.
El propietario indicó además que el hombre aparentemente había presentado problemas de salud durante un tiempo, aunque dijo desconocer si tenía alguna condición médica diagnosticada.
El ciudadano llevaba un período residiendo en la vivienda junto a familiares. En las imágenes también aparecen una mujer identificada como su esposa y varios niños.
La comunicación con la familia era limitada debido a que, según se observa en el reporte, varios de sus integrantes no hablaban español.
Lo colocaron en un ataúd antes de llegar las autoridades
Uno de los aspectos que más llamó la atención es que el hombre ya había sido colocado dentro de un ataúd cuando el reportero llegó a la vivienda.
En ese momento, de acuerdo con lo explicado desde el lugar, todavía no se había presentado el médico legista ni agentes de la Policía Nacional para realizar el procedimiento correspondiente.
El comunicador señaló durante la transmisión que la familia debía esperar a las autoridades antes de trasladar al hombre hacia el cementerio.
Fue posteriormente cuando algunas personas presentes comenzaron a advertir algo que cambió por completo la situación.
Vecinos aseguraron que estaba sudando
Mientras observaban al hombre dentro del ataúd, varios residentes afirmaron que estaba sudando y tenía un ojo abierto.
Las personas pidieron entonces que destaparan nuevamente el ataúd para observarlo con mayor atención.
“Está sudando”, repetían algunos de los presentes mientras trataban de determinar qué estaba ocurriendo.
El hecho generó dudas inmediatas sobre si realmente el ciudadano se encontraba sin signos vitales o si existía alguna explicación médica para lo que estaban observando.
Sin embargo, esas señales descritas por los vecinos no constituyen por sí solas una confirmación médica de que el hombre estuviera con vida.
Esperaban una evaluación oficial
Hasta la información disponible en el reporte, no se había presentado una certificación de un profesional de la salud que permitiera establecer oficialmente la condición del ciudadano haitiano.
Tampoco se informó qué problema de salud habría presentado previamente ni las circunstancias médicas que llevaron a sus familiares o allegados a considerarlo sin signos vitales.
Por esa razón, las afirmaciones realizadas por los vecinos permanecían como testimonios de las personas presentes y no como una conclusión médica confirmada.
La llegada de un médico legista y de las autoridades resultaba fundamental para determinar qué había ocurrido y establecer oficialmente la condición del hombre.
El caso permanecía pendiente de una evaluación de las autoridades que permitiera aclarar si el ciudadano haitiano realmente había perdido la existencia o si todavía presentaba signos vitales cuando fue colocado dentro del ataúd.