Diario al Día | Villa Riva, República Dominicana — El caso Rosa Marte suma un nuevo capítulo luego de que trascendieran versiones extraoficiales sobre una presunta confesión de su nuera, la sargento Mariely Figuereo Ramírez, durante una entrevista con autoridades.
Rosa Marte, de 67 años, permanecía desaparecida desde el jueves 9 de julio en la comunidad de Barraquito, en Limón del Yuna, provincia Duarte.
Según la versión inicial de familiares y vecinos, la señora salió de su vivienda llorando, engañada por su nuera con una falsa emergencia sobre su hijo mayor.
Ahora, extraoficialmente, se maneja que Figuereo Ramírez habría reconocido su participación en el desenlace fatal de su suegra ante la unidad Antipandillas de la Policía Nacional.

Hasta el momento no se sabe el lugar exacto donde podría estar el cuerpo de la señora Marte, lo cual mantiene activa la búsqueda en distintas zonas del país.
Las autoridades ampliaron los operativos tras esas declaraciones atribuidas a la sargento, aunque ningún comunicado oficial ha confirmado la información hasta ahora.
La comunidad de Barraquito reaccionó con consternación e indignación al conocer la noticia sobre su vecina, a quien describen como una mujer servicial y querida.
"Nos sentimos muy apenados con la noticia que hemos recibido hace apenas quince minutos", relató al borde del llanto un líder comunitario que habló como portavoz de los vecinos.
El vocero explicó que el trágico desenlace habría sido motivado "por venganza al hijo" de la víctima, según la versión que circula extraoficialmente en la zona.
Describió a Rosa Marte como "una persona buena, servicial, cariñosa, alegre" y aseguró que, por su carácter, "Barraquito está tirado a la calle desde el jueves pasado".
Con evidente indignación, exigió justicia: "Hacemos un llamado al Presidente de la República, que caiga todo el peso de la ley sobre esa asesina".
El entrevistado relató cómo llegó la información a la comunidad antes de cualquier comunicado oficial de las autoridades competentes en el caso.
"Yo recibo la llamada de un tío de Angelina, que estaban allá en Antipandillas, y luego hago otra llamada y me confirman que sí, que ella declaró que mató a Rosa", detalló.
Angelina Jiménez Marte, hija de la desaparecida, había encabezado junto a otros familiares las sospechas hacia la nuera desde el primer momento del caso.
El reclamo principal de los vecinos del Bajo Yuna ahora es logístico y espiritual: localizar el paradero para darle sepultura a la mujer.
"Estamos esperando más declaraciones… porque nosotros queremos darle cristiana sepultura a nuestra hermana, nuestra amiga, nuestra madre", expresó el portavoz comunitario.
El vocero policial Diego Pesqueira había informado previamente que la investigación estaba avanzada y que se rastreaban señales telefónicas hacia Monte Plata y Santo Domingo.
La fiscal del caso había garantizado un trabajo incesante para hallar a la señora, aunque en ese momento no existía confirmación sobre lo ocurrido finalmente.
Familiares habían denunciado además que Mariely enviaba mensajes con amenazas al hijo de la víctima, y temían que su condición de militar activa influyera en el proceso.
Cabe recordar que Rosa Marte había tomado un préstamo de 200 mil pesos recientemente, con el fin de colocarle aluzinc a su vivienda en Barraquito.
Hasta la publicación de esta nota, ni la Policía Nacional ni la Procuraduría han emitido un comunicado oficial que confirme o desmienta la presunta confesión.
La condición de la sargento Figuereo Ramírez dentro del proceso judicial tampoco ha sido precisada formalmente por las autoridades competentes hasta el momento.
El caso Rosa Marte reaviva en Barraquito recuerdos de hechos dolorosos vividos por la comunidad años atrás, según mencionó el propio vocero entrevistado.
Mientras la comunidad del Bajo Yuna espera respuestas oficiales, la pregunta que queda en el aire es si finalmente se logrará ubicar el paradero de Rosa Marte.