Hablar de Bahoruco es internarse en una provincia del suroeste dominicano donde la historia, la tierra y la gente construyen un relato profundo, poco contado y lleno de matices.
Es un territorio que no se muestra de golpe, sino que se descubre paso a paso, entre montañas, lagos, cafetales y comunidades que preservan su esencia.
La provincia tiene como municipio cabecera a Neiba, una ciudad fundada en el siglo XVI que comenzó como un simple hato ganadero.
Su nombre proviene de un vocablo taíno que significa “tierra blanca”, una referencia directa a su valle, sus sierras y la tonalidad clara de sus suelos.
Ubicada al sur de la República Dominicana, Bahoruco forma parte de la región Enriquillo junto a Barahona, Independencia y Pedernales.
Limita al norte con San Juan y al sur con el lago Enriquillo, una posición geográfica que le otorga una diversidad natural poco común en el país.
Bahoruco y la historia de Neiba
Neiba, corazón administrativo de Bahoruco, jugó un papel relevante en distintos momentos de la historia nacional.
Durante la colonización, esta zona pertenecía al cacicazgo de Jaragua, uno de los más influyentes de la isla, y más adelante fue escenario de hechos vinculados a las luchas independentistas.
La ciudad fue despoblada durante las devastaciones de Osorio en los años 1605 y 1606, cuando muchas comunidades del suroeste fueron forzadas a trasladarse.
No fue hasta 1735 cuando Neiba se refundó formalmente como villa, iniciando una nueva etapa de crecimiento.
En 1942, durante la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo, Neiba fue designada municipio cabecera de la recién creada provincia, consolidando su rol político y administrativo dentro de la región.
Su identidad cultural
Bahoruco es una provincia marcada por el patriotismo y la resiliencia. Sus comunidades han sabido preservar tradiciones, oficios y una fuerte identidad colectiva, incluso en contextos de limitados recursos y baja visibilidad nacional.
La vida cotidiana transcurre entre el trabajo agrícola, la convivencia comunitaria y una relación muy estrecha con el entorno natural. Esa conexión se refleja en la hospitalidad de su gente y en el orgullo con el que hablan de su tierra.
En cada municipio se percibe una cultura viva, donde la música, la comida y la conversación cotidiana funcionan como mecanismos de transmisión de la memoria local.
Los municipios de la provincia Bahoruco
La provincia Bahoruco está conformada por cinco municipios: Neiba, Tamayo, Galván, Villa Jaragua y Los Ríos. Cada uno aporta una identidad particular que enriquece el conjunto provincial.
Los Ríos destaca por su dinamismo comunitario y por la presencia de iniciativas juveniles orientadas al ecoturismo.
Villa Jaragua conserva un fuerte vínculo agrícola, mientras Tamayo y Galván mantienen una vida productiva ligada al campo y al comercio local.
Esta diversidad territorial la convierte en una provincia equilibrada entre valle, montaña y zonas semiáridas, todas con potencial propio.
El lago Enriquillo y la Isla Cabritos
Uno de los mayores tesoros naturales de Bahoruco es el lago Enriquillo, la mayor reserva natural de agua del país y de todas las Antillas.
Declarado parque nacional junto a la Isla Cabritos, este lago se encuentra a más de 40 metros por debajo del nivel del mar.
En sus aguas salobres habita la mayor población de cocodrilos americanos en estado silvestre del Caribe. Flamencos, iguanas rinoceronte e iguanas ricord completan un ecosistema único en la región.
Visitar el lago Enriquillo es comprender la dimensión ambiental de esta provincia y su importancia para la biodiversidad nacional.
La Sierra de Neiba
La Sierra de Neiba atraviesa buena parte de la provincia y constituye uno de sus espacios más impresionantes. En esta cordillera se combinan pinares, ríos subterráneos, cascadas y temperaturas sorprendentemente frescas.
En sus laderas nacen múltiples fuentes de agua que alimentan ríos y balnearios. Estos espacios no solo cumplen una función ecológica, sino también social, al servir como puntos de encuentro comunitario.
La Sierra de Neiba posiciona a Bahoruco como un destino ideal para el ecoturismo de montaña y la observación de paisajes poco intervenidos.
Balnearios y cascadas
El balneario Las Marías es uno de los más conocidos de la zona. Sus aguas cristalinas, provenientes de fuentes subterráneas de la sierra, lo convierten en un espacio muy frecuentado por residentes y visitantes.
Además de Las Marías, la provincia alberga numerosos ríos, charcos y cascadas como El Abanico y La Chispeadora, enclavadas en la Sierra de Neiba. Estos lugares destacan por su belleza y por su carácter aún poco masificado.
Recorrer estos balnearios permite conocer un Bahoruco natural, auténtico y profundamente ligado al agua.
Bahoruco, café y agricultura
La agricultura sigue siendo uno de los pilares económicos de Bahoruco. En las zonas montañosas se produce café de alta calidad, cultivado de forma artesanal por familias que han heredado el oficio por generaciones.
El café de Bahoruco se beneficia de un clima fresco y suelos ricos, lo que le otorga un aroma y cuerpo muy apreciados. En comunidades como Higo de la Cruz, este cultivo se combina con iniciativas de agroturismo.
La agricultura no solo genera ingresos, sino que sostiene la identidad productiva de Bahoruco.
Neiba, la ciudad de las uvas
Neiba es conocida como la capital de las uvas en la República Dominicana. En Bahoruco se desarrolla desde hace décadas una producción vitícola única en el país, con múltiples variedades adaptadas al clima seco.
Proyectos agrícolas familiares y experimentales cultivan miles de quintales de uva al año, abasteciendo mercados locales y nacionales. Esta actividad representa un importante potencial económico para la provincia.
La viticultura ha pasado a ser un símbolo distintivo de Bahoruco y de la identidad neibera.
Gastronomía típica
La cocina de Bahoruco es sencilla, pero profundamente sabrosa. Platos como el pollo con coco, preparados con coco natural rallado, reflejan la creatividad culinaria de la región.
También destacan dulces artesanales como el dulce de remolacha, una preparación poco común en otras zonas del país, elaborada de forma casera y transmitida entre generaciones.
La gastronomía funciona como una puerta de entrada a la cultura cotidiana de Bahoruco.
Turismo comunitario en Bahoruco
En municipios como Los Ríos han surgido grupos de jóvenes que impulsan proyectos de turismo comunitario. Estas iniciativas buscan mostrar los atractivos naturales de Bahoruco de forma sostenible.
Senderos, rutas a cascadas, miradores y recorridos culturales forman parte de una oferta emergente que beneficia directamente a las comunidades locales.
El turismo comunitario representa una oportunidad real para diversificar la economía de Bahoruco sin perder su identidad.
Bahoruco, un destino por descubrir
Bahoruco es, en muchos sentidos, un diamante en bruto. Su combinación de historia, biodiversidad, producción agrícola y cultura viva la convierte en una de las provincias con mayor potencial del sur dominicano.
Aunque aún no recibe grandes flujos turísticos, cada visita deja claro que se trata de un territorio auténtico, donde la experiencia va más allá del paisaje.
Conocer Bahoruco es descubrir una República Dominicana distinta, profunda y sorprendente.


