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Próstata: 5 alimentos que pueden afectarla

Diario Acontecer | Nueva York, Estados Unidos – Especialistas en salud masculina alertaron este 28 de mayo que la próstata puede resentirse por alimentos diarios.

El aviso llega mientras muchos hombres vigilan sus chequeos médicos, pero pasan por alto la mesa. Allí, varios hábitos repetidos pueden favorecer molestias urinarias.

Además de los exámenes que suelen recomendarse desde los 40 años, los expertos señalan que la dieta influye en la próstata y en su funcionamiento.

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De acuerdo con el portal médico Koelis, la alimentación incide en la inflamación, el equilibrio hormonal y la salud urinaria de los hombres.

Por esa razón, algunos productos frecuentes pueden relacionarse con hiperplasia prostática benigna, conocida como HPB, o con episodios de prostatitis.

Lo más inquietante para los especialistas no está en comidas raras, sino en alimentos comunes que muchas personas consumen a diario sin medir su impacto.

La lista mantiene cinco grupos principales. No exige alarmas, pero sí invita a revisar porciones, frecuencia y señales del cuerpo ante la próstata.

1. Lácteos. La leche, los quesos, la mantequilla y las cremas aparecen en desayunos y cenas, aunque su exceso puede afectar la próstata con el tiempo.

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Uno de los puntos observados es el alto contenido de calcio, que podría reducir niveles de vitamina D, clave para regular el crecimiento celular.

Además, varios lácteos aportan grasas saturadas. Estas grasas pueden favorecer procesos inflamatorios y agravar molestias asociadas a la próstata.

La recomendación práctica apunta a versiones más ligeras, como yogures bajos en grasa o bebidas vegetales sin azúcar, siempre con criterio médico.

2. Comidas fritas. Papas fritas, pollo frito, rosquillas y otros productos cocinados en aceite caliente concentran grasas trans y oxidadas dañinas.

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Estas grasas no solo complican la salud cardiovascular. También pueden alterar el metabolismo y el balance hormonal, dos puntos ligados a la próstata.

Además, las frituras suelen asociarse con aumento de peso, resistencia a la insulina y síndrome metabólico, factores vinculados con HPB en adultos.

3. Refrescos y bebidas azucaradas. Gaseosas, energéticas y jugos industriales contienen azúcar añadida en cantidades altas y de consumo fácil.

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Ese consumo frecuente puede elevar la inflamación general del organismo, favorecer aumento de peso y empeorar síntomas urinarios en algunos hombres.

Los especialistas aconsejan reemplazar estas bebidas por agua, infusiones naturales, té verde o alternativas sin azúcar para cuidar la próstata.

Una hidratación adecuada también ayuda a las vías urinarias. Sin embargo, conviene ajustar horarios si existen despertares nocturnos frecuentes.

4. Cafeína. El café forma parte de la rutina de millones de personas, pero el exceso puede intensificar síntomas vinculados con la próstata.

La cafeína estimula la vejiga y actúa como diurético. Por eso, puede aumentar la urgencia, la frecuencia urinaria y las visitas al baño durante el día.

En hombres con HPB o prostatitis, ese efecto suele sentirse más durante la noche, cuando los despertares interrumpen el descanso y la recuperación.

Reducir tazas, evitar energéticas y observar la respuesta del cuerpo permite identificar si la cafeína agrava molestias urinarias personales.

5. Comidas picantes. Salsas fuertes, chiles, curry y platos muy condimentados pueden causar irritación en personas con sensibilidad urinaria.

Estos alimentos pueden irritar la vejiga y la uretra. También podrían aumentar ardor al orinar, presión pélvica y molestias cerca de la próstata.

Algunos reportes han señalado que limitar el picante podría ayudar a reducir molestias y mejorar marcadores usados para vigilar alteraciones prostáticas.

Con todo, la clave no está en prohibir todo, sino en reconocer patrones. Si un alimento empeora síntomas, el hombre debe hablar con su médico.

La próstata exige atención constante, pero también decisiones simples. Ajustar la dieta, controlar excesos y acudir a revisión puede marcar diferencia.

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