Diario al Día | La Vega, República Dominicana – El Juzgado de Primera Instancia de Constanza dictó la condena por asesinato de Francisco Ortiz Báez, ocurrida en abril de 2024 en Tireo, marcando un capítulo clave en el proceso judicial.
Durante el juicio, las autoridades detallaron que el homicidio se produjo en medio de tensiones relacionadas con supuestas actividades de extracción de arena en el río Tireo, aunque nunca se estableció una causa definitiva del crimen.
Los condenados incluyen a Reinaldo Cruz, quien recibió siete años de prisión y el pago de una indemnización de 10 millones de pesos, tras ser hallado culpable de participación en el asesinato.
Andy José Antonio Payano, conocido como "El Guardia", obtuvo la sentencia más severa: quince años de prisión y 10 millones de pesos de indemnización, al considerarlo con mayor responsabilidad en el hecho.
En contraste, Félix Antonio Bello Olguín, alias "el cojo", fue absuelto y declarado libre, luego de que el tribunal determinara que no existían pruebas suficientes que lo vincularan directamente con la muerte del agricultor.

El caso había generado preocupación y controversia en la comunidad local, con versiones sobre conflictos por extracción de materiales que persistieron desde el inicio del proceso judicial.
Durante las audiencias, se presentaron testimonios que reforzaron la responsabilidad de los condenados, pero también mostraron las dificultades para establecer una versión clara de los hechos, manteniendo el debate sobre las causas reales del homicidio.
La condena por asesinato se consideró un avance importante para la justicia en la provincia, aunque algunos sectores comunitarios expresaron que aún quedan dudas sobre la implicación de otros posibles involucrados.
Abogados defensores y familiares de las víctimas asistieron a la lectura de la sentencia, mostrando reacciones encontradas, desde alivio por el cierre parcial del caso hasta inquietud por la severidad de las penas aplicadas.
La sentencia busca, además, enviar un mensaje sobre la necesidad de respeto a la ley en situaciones de conflictos por recursos naturales, como la extracción de arena, que ha generado disputas en Tireo y otras zonas rurales.
El tribunal enfatizó que la condena por asesinato se fundamenta en la evidencia disponible y que cualquier otra implicación deberá ser investigada en procesos posteriores, dejando abierta la posibilidad de nuevas acciones legales.
En los próximos meses, la comunidad seguirá de cerca los efectos de la sentencia, especialmente en términos de seguridad y resolución de disputas locales, mientras el caso mantiene un eco importante en la opinión pública de La Vega.
El cierre parcial del juicio marca un hito en la historia judicial de la provincia, aunque expertos legales advierten que el seguimiento de la ejecución de la condena por asesinato será clave para evaluar su impacto real en la justicia y la prevención de futuros conflictos.
Finalmente, la decisión del Juzgado de Primera Instancia de Constanza refuerza la idea de que la justicia puede actuar con firmeza, pero también resalta la complejidad de los casos vinculados a disputas por recursos naturales, donde la evidencia y los testimonios son determinantes.
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