Diario al Día| La Romana, República Dominicana – El periodista Ramón Tolentino presentó nuevos elementos relacionados con el incidente ocurrido el pasado 1 de septiembre en las inmediaciones de Casa de Campo y la Autovía del Coral. El comunicador mostró varios casquillos que asegura haber recogido durante un recorrido por la zona y pidió a las autoridades esclarecer las versiones enfrentadas del caso.
El episodio involucra al expelotero de Grandes Ligas Edwin Encarnación, su esposa Karen Yapoort, el miembro de seguridad Eudis Raulín Somera Zabala y otras personas identificadas como Kelvin Alexander Martínez Trinidad, Wagner Denis Mejía y Gabriel Enrique Martínez.
Hasta el momento existen relatos contradictorios sobre cómo comenzó la situación y quién realizó las detonaciones registradas posteriormente en la vía.
Dos versiones sobre lo ocurrido
De acuerdo con la documentación presentada por Tolentino, Kelvin Alexander Martínez Trinidad y Wagner Denis Mejía sostienen en una querella que se encontraban cerca de la entrada de Casa de Campo alrededor de las 7:30 de la noche.

Según esa versión, Encarnación habría llegado al lugar y se produjo una discusión. Los querellantes alegan que posteriormente abandonaron la zona y fueron perseguidos por la Autovía del Coral.
También señalan que durante ese recorrido fueron realizados varios impactos de proyectil en su dirección. Estas afirmaciones forman parte de una querella y deberán ser determinadas mediante la investigación correspondiente.
La versión presentada por Edwin Encarnación y su seguridad es diferente.
Según su denuncia, Encarnación llegó junto a Eudis Raulín Somera Zabala a una estación de combustible ubicada en la zona, donde se encontraba Karen Yapoort.

El documento sostiene que una camioneta ocupada presuntamente por Kelvin Martínez y Gabriel Enrique Martínez habría realizado varias maniobras contra Encarnación antes de abandonar el lugar.
Encarnación y su acompañante alegan que siguieron el vehículo y que, durante el recorrido por la autovía, desde la camioneta fueron realizados varios impactos de proyectil.
De acuerdo con esa versión, el miembro de seguridad respondió utilizando su instrumento de fuego. Corresponde a las autoridades establecer la secuencia real de los acontecimientos y determinar quiénes participaron directamente.
Tolentino muestra casquillos recogidos en la zona
Durante su exposición, Ramón Tolentino mostró 12 casquillos que, según explicó, fueron encontrados durante una inspección realizada por su equipo en distintos puntos relacionados con el recorrido señalado en las querellas.

El periodista también presentó un cartucho completo y aseguró que los objetos serían entregados al Ministerio Público en La Romana para que puedan ser examinados por las autoridades competentes.
Tolentino indicó que utilizó guantes y otros instrumentos para manipular el material durante su recolección.
Sin embargo, será responsabilidad de los organismos especializados determinar mediante análisis técnicos si esos elementos guardan relación directa con el incidente del 1 de septiembre.
El comunicador insistió en que la presencia de varios casquillos en una vía pública amerita una investigación oficial que permita establecer cuándo fueron utilizados y si pertenecen a una misma instrumento de fuego o a varias.

Pide revisar cámaras de seguridad
Otro punto planteado por Tolentino está relacionado con las cámaras instaladas cerca de la estación de combustible, la entrada de Casa de Campo y otros establecimientos próximos al lugar.
El periodista afirmó que durante su investigación identificó varios dispositivos que potencialmente pudieron registrar momentos relacionados con el incidente.
También aseguró haber recibido informaciones según las cuales determinados videos ya no estarían disponibles y pidió establecer qué ocurrió con esas grabaciones.
La afirmación de que imágenes fueron eliminadas intencionalmente no ha sido confirmada oficialmente en la información presentada.
Tolentino solicitó al Ministerio Público determinar si existen copias de respaldo, registros digitales u otras grabaciones que permitan reconstruir lo ocurrido aquella noche.
El comunicador consideró que las imágenes podrían resultar relevantes debido a que las distintas querellas ofrecen relatos diferentes sobre el inicio de la situación.
Vehículos podrían aportar información
Durante el programa también se planteó la necesidad de examinar los vehículos involucrados.
Tolentino pidió que cualquier automóvil que presente impactos de proyectil sea sometido a los análisis correspondientes para establecer la trayectoria y otras características que puedan ayudar a determinar la secuencia del incidente.
Los participantes del espacio señalaron que los estudios especializados podrían contribuir a comparar los testimonios presentados por las diferentes partes.
También solicitaron verificar si alguna persona recibió atención médica relacionada con lo sucedido, luego de versiones no confirmadas que han circulado sobre un posible afectado.
Hasta ahora, esa información no ha sido establecida oficialmente dentro del material presentado.
Caso permanece bajo versiones enfrentadas
Tolentino sostuvo que el asunto debe manejarse como un caso de interés público debido a que las querellas describen detonaciones realizadas en una vía de circulación.
El periodista cuestionó el manejo inicial de las evidencias y pidió a la Policía Nacional, al Ministerio Público y a los organismos investigadores ofrecer información sobre las diligencias realizadas.
Las acusaciones formuladas por cada una de las partes permanecen como señalamientos que deberán ser evaluados dentro del proceso correspondiente.
Entre los principales puntos pendientes está determinar quiénes se encontraban realmente en cada vehículo, cómo comenzó el conflicto, quién realizó los impactos de proyectil y si los casquillos presentados por Tolentino pertenecen al mismo episodio.
El periodista informó que entregaría el material recolectado al Ministerio Público de La Romana para que las autoridades puedan incorporarlo, si corresponde, a las diligencias destinadas a esclarecer lo ocurrido.