Diario al Día | República Dominicana – Una madre de Cotuí vive momentos de angustia tras informar que su hijo, Carlo Gil, un barbero muy conocido en su localidad, desapareció luego de supuestamente lanzarse al lago durante un paseo en bote con varios amigos en un río de Delaware en Filadelfia.
La mujer, visiblemente afectada, relató que su hijo tenía dos hijos pequeños y que la familia se encuentra en estado de profunda desesperación ante la incertidumbre de su paradero.

La situación ha generado alarma tanto entre los familiares como en la comunidad dominicana residente en Estados Unidos.
“Soy una madre desesperada y necesito saber qué pasó con mi hijo. Necesito ayuda de las autoridades y Abinader porque no puedo más. Él salió con muchísimos amigos y nadie puso los ojos sobre mi hijo para ayudarlo y nadie vio a mi hijo cuando no subió más”, expresó la mujer entre lágrimas, evidenciando el sufrimiento que atraviesa mientras espera noticias de su hijo.

Los hechos ocurrieron durante un paseo en bote en un río del área de Delaware, en Filadelfia, donde el joven se encontraba acompañado de amigos.
La familia ha solicitado la intervención inmediata de las autoridades locales y de representantes del gobierno dominicano, buscando apoyo en la búsqueda y rescate del joven.
Amigos y vecinos del joven también han manifestado su consternación por la desaparición, describiendo al barbero como una persona conocida y apreciada en Cotuí, cuya ausencia genera preocupación y tristeza en la comunidad.
Su madre, especialmente, se encuentra en un estado de vulnerabilidad emocional extremo debido a la situación.
Las autoridades locales de Filadelfia han sido notificadas y se espera que se activen los protocolos de búsqueda en el lago donde supuestamente ocurrió el incidente.
La madre ha solicitado que se intensifiquen las labores de rastreo para encontrar a su hijo con vida y garantizar la seguridad de su familia.
Mientras tanto, la comunidad dominicana y amigos del joven en Cotuí y Filadelfia han iniciado cadenas de oración y difusión de la información, esperando que el joven pueda ser localizado y que se esclarezcan los hechos que llevaron a su desaparición en el río.
Familiares cercanos han insistido en la necesidad de que las autoridades, tanto locales como del gobierno dominicano, mantengan contacto constante con ellos para informar sobre los avances en la búsqueda, resaltando la urgencia de la situación y el impacto emocional que ha causado en los hijos pequeños del joven desaparecido.
El caso ha puesto en evidencia la vulnerabilidad de los jóvenes en actividades recreativas acuáticas y la necesidad de supervisión adecuada, así como la importancia de contar con protocolos de emergencia que permitan responder rápidamente ante incidentes de este tipo, especialmente cuando se trata de ciudadanos extranjeros en Estados Unidos.