Diario al Día | La Vega, República Dominicana — El cuerpo de un hombre de 37 años fue hallado este lunes a orillas de la autopista Duarte, en el sector Soto, generando conmoción entre familiares y residentes de la zona.
La víctima fue identificada como Iván de Jesús Díaz, residente del sector Arenoso, conocido por su condición de salud especial. Padecía epilepsia, según relató su madre.
Un transeúnte que caminaba por la autopista Duarte, varios metros después de la entrada de Soto, notó el cuerpo sin signos vitales entre la maleza y alertó de inmediato a las autoridades.
Al lugar acudieron agentes de la Policía Nacional Preventiva, la Dirección Central de Investigaciones Criminales (DICRIM), representantes del Ministerio Público y unidades del Sistema 9-1-1.

Cerca del cuerpo se hallaron fragmentos de un parachoques color gris oscuro y un tenis solitario en el carril derecho, indicios que apuntan a un posible contacto vehicular con fuga.
Los vecinos, en un gesto de respeto hacia la víctima, cubrieron los restos con cajas de cartón y un toldo plástico azul mientras esperaban la llegada de las autoridades competentes.
La llegada de Lidia Díaz, madre del fallecido, marcó el momento de mayor impacto emocional. Tuvo que ser sostenida por allegados ante la magnitud del hallazgo.
Entre lágrimas, la mujer identificó a su hijo y compartió detalles sobre su vida y vulnerabilidad. "Ayer estábamos juntos en la iglesia", relató con la voz entrecortada.

"Él no tenía hijos, es un niño especial, un muchacho especial… era epiléptico", afirmó Lidia Díaz, describiendo la condición médica que marcó la vida de su hijo.
La madre añadió que su hijo solía ausentarse por varios días de su hogar: "Era un muchacho enfermo que tú lo veías aquí ahora y de un momento ya tú lo veías lejísimo por allá".
Con resignación, expresó su gratitud por el tiempo compartido con su hijo pese a la irreversible pérdida. "Yo le doy gracias al Señor por el tiempo que me lo dejó", dijo.
"Yo sé que esto había que esperarlo… porque duraba hasta tres días por ahí", agregó, refiriéndose a los episodios en que su hijo se ausentaba sin supervisión.
Sobre las posibles causas, la mujer señaló los indicios hallados en la escena de la autopista Duarte. "Hay unos pedazos de la carrocería de un vehículo, pero no hay nada que evidencie que aquí pasó algo así", explicó.
"Más, los golpes evidencian que posiblemente pudo haber sido un accidente", añadió Lidia Díaz, apuntando a un vehículo no identificado como posible causante.
Ante la difícil situación económica de la familia, la madre hizo un pedido directo a las autoridades presentes para agilizar el proceso. "Yo quiero que me lo entreguen… para llevármelo a la casa directo", clamó.
Vecinos que la acompañaban explicaron a los oficiales que la solicitud respondía a los escasos recursos familiares y al temor de no poder costear los trámites correspondientes.
Miembros de la comunidad rodearon a la madre durante todo el proceso, sosteniéndola físicamente y mediando ante las autoridades en su representación durante los momentos más difíciles.
El tramo de la autopista Duarte cercano a la entrada de Soto se caracteriza por tránsito vehicular pesado y alta velocidad, un riesgo constante para los peatones de la zona.
La condición neurológica de la víctima, sumada a su costumbre de deambular sin supervisión, lo exponía de manera crítica a los peligros de transitar cerca de esta importante vía.
Personal del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (INACIF) se trasladó al lugar para realizar el levantamiento correspondiente e iniciar las diligencias forenses del caso.
Hasta el momento, las autoridades no han determinado oficialmente la causa del fallecimiento, por lo que los estudios forenses deberán arrojar conclusiones definitivas próximamente.
El caso, ocurrido en la autopista Duarte, ha causado consternación entre familiares, amigos y residentes del sector Soto y comunidades aledañas de La Vega.
Mientras la investigación avanza, queda pendiente esclarecer si un vehículo estuvo involucrado directamente en los hechos ocurridos sobre la vía. ¿Qué revelarán finalmente los estudios forenses?