Diario al Día | República Dominicana – La Guardia Costera de Estados Unidos repatrió a 32 ciudadanos dominicanos tras interceptar una embarcación improvisada con 36 dominicanos rumbo a Puerto Rico, tres haitianos y un ciudadano de Uzbekistán, poniendo fin a un viaje que no logró completarse hacia su destino.
Las autoridades estadounidenses detallaron que la nave fue localizada cerca de la isla de Desecheo, al oeste de Puerto Rico, luego de recibir una alerta emitida por la tripulación de una aeronave de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza.

El reporte indicaba que se trataba de una embarcación de entre 20 y 30 pies de longitud, sobrecargada en comparación con la capacidad recomendada para este tipo de travesías marítimas.
Durante la operación, el guardacostas Heriberto Hernández interceptó la embarcación y trasladó a sus ocupantes.
El comandante Matthew Romano, jefe de respuesta del Sector San Juan, destacó la coordinación entre las unidades marítimas y las agencias participantes, subrayando que el éxito del operativo se debió a la profesionalidad y determinación de las tripulaciones de la Guardia Costera y del Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional.

Romano explicó que la acción forma parte de las operaciones promovidas por el Homeland Security Task Force (HSTF), creado bajo el Decreto Ejecutivo 14159, cuyo objetivo principal es detectar y detener viajes marítimos realizados fuera de los canales migratorios establecidos.
Estas operaciones buscan minimizar riesgos y proteger la vida de los migrantes que intentan llegar a Puerto Rico mediante rutas no oficiales.
El comandante también emitió una advertencia a quienes contemplen emprender estas travesías: “Estas embarcaciones suelen navegar con exceso de pasajeros, presentan limitaciones de seguridad y, en muchos casos, carecen de equipos adecuados de salvamento, lo que incrementa significativamente los riesgos durante el recorrido”, señaló.
El Pasaje de la Mona continúa siendo una de las rutas marítimas más utilizadas por dominicanos rumbo a Puerto Rico, así como por migrantes haitianos, quienes buscan mejores oportunidades.
La operación evidencia los esfuerzos constantes de las autoridades estadounidenses para monitorear estas vías y evitar tragedias en el mar.
Tras la intercepción, se completó el traslado y la devolución de los repatriados hacia territorio dominicano, concluyendo el viaje que había iniciado con la esperanza de alcanzar Puerto Rico.
La acción subraya los peligros inherentes de los viajes irregulares y la importancia de cumplir con los canales migratorios oficiales.
El caso ha generado preocupación sobre la seguridad de los migrantes en rutas marítimas y refleja la necesidad de reforzar los mecanismos de control y asistencia en los trayectos internacionales más transitados.