Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – Más de 150 dominicanos habrían salido del país atraídos por ofertas de trabajo en el extranjero y terminado en zonas vinculadas a la guerra entre Rusia y Ucrania, según una denuncia presentada por familiares y el Comité Dominicano de los Derechos Humanos (CDDH).
La organización solicitó formalmente a la Procuraduría General de la República investigar el caso como una posible red de trata de personas y tráfico ilícito de nacionales.
Uno de los datos que más preocupa es la situación de Bajos de Haina, San Cristóbal, donde el CDDH asegura haber contabilizado alrededor de 50 personas que habrían viajado bajo este esquema.
Hasta el momento, las afirmaciones sobre el número de afectados, la forma en que fueron reclutados y las condiciones que enfrentan proceden principalmente de la denuncia del CDDH y testimonios de familiares. Las autoridades dominicanas deberán determinar mediante una investigación el alcance real del caso.
Ofertas de trabajo habrían sido utilizadas para atraerlos
De acuerdo con Carlos Manuel Sánchez Díaz, coordinador del CDDH para la Región Sur, las personas no habrían salido de República Dominicana con la intención declarada de participar en una guerra.
La denuncia sostiene que fueron contactadas principalmente mediante redes sociales y plataformas digitales, donde recibían propuestas para trabajar fuera del país.
Entre los empleos ofrecidos figuraban puestos como mecánicos, soldadores, chóferes y trabajadores de apoyo logístico.
Se trataba de oportunidades presentadas como empleos con buenas condiciones económicas, un elemento que, según los denunciantes, facilitaba captar a personas que buscaban mejorar sus ingresos.
Sánchez aseguró durante una intervención en Revista 110 que la organización ha documentado casos de dominicanos que aceptaron esas propuestas pensando que realizarían labores civiles.
El dirigente de derechos humanos sostiene que la situación cambiaba después de llegar al extranjero.
Denuncian retención de documentos y entrenamiento militar
Según los testimonios recopilados por el CDDH, algunos de los trabajadores habrían sido despojados de sus pasaportes y documentos de identidad una vez llegaban a su destino.
Posteriormente, siempre de acuerdo con la denuncia, habrían sido sometidos a entrenamiento militar para ser enviados a zonas relacionadas con el conflicto.
Estas acusaciones son especialmente importantes porque la retención de documentos, el engaño sobre las condiciones de un empleo y el traslado de personas mediante coerción son elementos que las autoridades deberán evaluar dentro de cualquier investigación sobre una posible trata de personas.
El CDDH afirma que los dominicanos involucrados eran trabajadores civiles y que no viajaron motivados por razones políticas o ideológicas.
Sánchez también aseguró que muchos carecían de experiencia militar previa.
Una ruta con varias escalas antes de llegar a Rusia
La denuncia aporta además detalles sobre el recorrido que presuntamente seguían algunos de los dominicanos.
Según Sánchez, la ruta podía incluir conexiones por Panamá, Colombia y Turquía, particularmente Estambul, antes de continuar hacia territorio ruso.
El destino final de algunos habría estado relacionado con la región del Donbás, uno de los principales escenarios de la guerra entre Rusia y Ucrania.
Determinar quién compró los boletos, quién realizó los contactos, qué contratos fueron firmados y cuáles personas o empresas participaron en el traslado será fundamental para establecer si existió una estructura organizada detrás de los viajes.
También será necesario comprobar individualmente las circunstancias en las que salió cada dominicano señalado como afectado.
Haina concentra una parte importante de los casos denunciados
Uno de los puntos que podría convertirse en pieza central de una eventual investigación es Bajos de Haina.
El representante del CDDH afirma que solamente en ese municipio han identificado aproximadamente 50 personas que habrían salido de República Dominicana mediante ofertas similares.
La cifra representaría cerca de una tercera parte de los más de 150 dominicanos mencionados en la denuncia.
El dato también podría ayudar a las autoridades a reconstruir el posible mecanismo de captación.
Si varias personas de una misma comunidad recibieron propuestas parecidas, los investigadores podrían buscar conexiones entre intermediarios, números telefónicos, perfiles de redes sociales, transferencias de dinero, agencias de viaje y documentación utilizada para salir del país.
Familias piden ayuda para traerlos de regreso
Además de una investigación penal, el CDDH reclama la intervención de instituciones dominicanas para determinar dónde se encuentran los afectados.
La organización pidió acciones de la Procuraduría General de la República, el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Defensa.
Uno de los objetivos planteados es utilizar los canales diplomáticos disponibles para localizar a los dominicanos y determinar las posibilidades de facilitar su regreso de manera segura.
La situación puede ser especialmente complicada debido a que se trataría de ciudadanos ubicados en territorio extranjero y, según la denuncia, algunos estarían en zonas relacionadas directamente con operaciones militares.
Por esa razón, cualquier proceso de localización o eventual repatriación necesitaría coordinación entre diferentes autoridades.
El peligro de aceptar empleos internacionales sin verificar
El caso también deja una advertencia práctica para dominicanos que buscan oportunidades laborales mediante internet.
Una oferta con un salario elevado no significa necesariamente que sea legítima.
Antes de viajar resulta importante comprobar la identidad de la empresa, leer el contrato completo, verificar el tipo de visa y confirmar que la actividad autorizada coincide con el trabajo prometido.
También es recomendable que familiares conserven copias del pasaporte, contrato, boletos, dirección del empleador y datos de las personas que organizaron el viaje.
Una señal particularmente delicada es que un supuesto empleador solicite entregar el pasaporte para mantenerlo bajo su control. El documento de viaje es esencial para la identificación y movilidad de una persona en otro país.
Las ofertas recibidas exclusivamente mediante perfiles desconocidos en redes sociales, con promesas de salarios extraordinarios y poca información verificable sobre la empresa, también requieren especial precaución.
Ahora corresponde determinar quién está detrás de los viajes
La denuncia coloca el caso en manos de las instituciones dominicanas y abre varias preguntas que solamente una investigación oficial puede responder.
Entre ellas está establecer cuántos dominicanos viajaron realmente, dónde se encuentran, quién los contactó y si existen reclutadores operando desde República Dominicana.
También deberá comprobarse si los trabajadores aceptaron inicialmente contratos civiles, qué documentación recibieron y bajo qué condiciones permanecen actualmente en territorio ruso.
El CDDH sostiene que se trata de más de 150 personas, incluyendo alrededor de 50 procedentes de Haina, y reclama que los responsables de la presunta captación sean identificados y procesados.
El siguiente paso será la respuesta de la Procuraduría y de las autoridades diplomáticas dominicanas ante la solicitud de investigación y el pedido de localizar a los ciudadanos señalados como afectados.