Diario al Día| Santo Domingo, República Dominicana – Las autoridades continúan investigando el caso de Lidia Quezada Arias, una residente de Villa Gautier, San Pedro de Macorís, reportada como desaparecida el 25 de junio y localizada sin vida tres días después en una zona de Boca Chica.
Según la información presentada en un programa de opinión, familiares de la mujer reclaman avances en las pesquisas y piden que se esclarezcan las circunstancias en las que perdió la vida.
Familia pide respuestas tras hallazgo en Boca Chica
De acuerdo con los testimonios difundidos, Lidia fue localizada el 28 de junio en unos matorrales de Boca Chica, luego de una búsqueda iniciada por sus allegados tras conocer su desaparición.
Sus familiares aseguran que esperan una investigación completa y cuestionan que, pasado un tiempo desde el hallazgo, todavía no exista una explicación pública sobre lo ocurrido.
Los allegados describen a Lidia como una mujer dedicada a su familia y solicitan que las autoridades profundicen en la recopilación de pruebas y entrevistas relacionadas con el caso.
Señalamientos familiares forman parte de la investigación
Durante la transmisión, familiares y participantes mencionaron al hijo de la víctima, Sandy Arias, además de otras dos personas identificadas como Can Can y Wilney.

Estas personas fueron señaladas por allegados dentro de la conversación pública, pero hasta el momento de la información disponible no existe una confirmación judicial que establezca responsabilidad sobre ellos.
Según lo expuesto en el programa, Sandy habría sido requerido por las autoridades para fines de investigación y posteriormente quedó en libertad. Los señalamientos familiares no sustituyen las conclusiones oficiales de una investigación.
Reclaman revisión del proceso investigativo
Los comunicadores que abordaron el caso cuestionaron la respuesta institucional ante las desapariciones y pidieron una revisión del trabajo realizado por los organismos correspondientes.
En la discusión se planteó la necesidad de fortalecer los procesos de búsqueda, análisis de evidencias, coordinación entre dependencias y seguimiento de casos de personas desaparecidas.
También se mencionó que el caso involucra distintas zonas, debido a que Lidia residía en San Pedro de Macorís y fue localizada en Boca Chica, lo que requiere coordinación entre las instituciones con competencia.
Debate sobre desapariciones y respuesta social
El caso fue utilizado como punto de partida para discutir la frecuencia con la que familias dominicanas denuncian desapariciones y reclaman mayor acompañamiento durante las búsquedas.

Los participantes señalaron que los medios de comunicación y comunicadores pueden visibilizar situaciones, pero que la responsabilidad principal corresponde a las instituciones encargadas de investigar y dar seguimiento.
La conversación también abordó la preocupación por la indiferencia social ante casos de personas desaparecidas y la importancia de mantener la atención pública hasta obtener respuestas oficiales.
Hasta el momento, la información disponible indica que el caso continúa bajo investigación y que los familiares de Lidia Quezada Arias mantienen su reclamo para que se determinen las circunstancias del hecho.