Diario al Día | Massachusetts, Estados Unidos — La comunidad banileja recuerda con respeto el legado de Don Plinio Perelló, quien falleció a los 81 años en Boston tras enfrentar más de dos décadas una enfermedad crónica.
El destacado líder comunitario, oriundo de Baní, dejó de existir en la ciudad de Massachusetts, donde residía en los últimos años de su vida.
Sus familiares confirmaron que Don Plinio batalló contra el cáncer durante más de veinte años, mostrando una entereza que marcó su carácter y su forma de enfrentar la vida.

El legado de Don Plinio Perelló está profundamente ligado a su pueblo natal, Baní, en la provincia Peravia, donde fue sinónimo de progreso, trabajo responsable y una honradez reconocida por todos los que lo trataron.
Durante gran parte de su existencia, dedicó su tiempo y esfuerzo al servicio de su comunidad, participando en comités e instituciones que buscaban el bienestar colectivo.
Su labor se extendió a sectores como Villa Güera y Santa Rosa, donde impulsó iniciativas que mejoraron la calidad de vida de cientos de residentes de Baní.
El legado de Don Plinio Perelló incluye también su paso por organizaciones comunitarias donde dejó huella con su capacidad de trabajo y su vocación desinteresada por los demás.
En cada responsabilidad que asumió, demostró un compromiso inquebrantable con el desarrollo de su gente, sin esperar nada a cambio de sus gestiones.
Su esposa, hijos y nietos lo recuerdan como un pilar de la familia, un hombre de principios que supo transmitir valores de dignidad y perseverancia a las nuevas generaciones.
El legado de Don Plinio Perelló trasciende lo material, pues su ejemplo de vida ha quedado grabado en la memoria de quienes compartieron con él en las distintas etapas de su trayectoria.
Uno de los aspectos más lamentables de su historia es que, a pesar de tantos años de entrega, nunca recibió en vida un reconocimiento oficial por parte de las autoridades locales.
Sin embargo, para sus amigos y colaboradores, su obra permanece viva y ocupa un lugar especial en la historia comunitaria de Baní, más allá de cualquier distinción formal.
El legado de Don Plinio Perelló es hoy motivo de orgullo para los banilejos, que ven en su trayectoria un modelo de servicio y amor por la tierra que lo vio nacer.
Sus restos serán velados en Boston durante los próximos días, donde también recibirá cristiana sepultura, según informaron sus parientes más cercanos.
La comunidad banileja radicada en Estados Unidos ha manifestado su solidaridad con la familia y se prepara para acompañarlos en las honras fúnebres que se celebrarán en Massachusetts.
El legado de Don Plinio Perelló trasciende fronteras, pues su influencia llegó a muchos dominicanos en el exterior que encontraron en él un referente de rectitud y trabajo constante.