Diario al Día | Distrito Nacional, República Dominicana — María Altagracia Méndez, maestra y directora escolar, falleció la mañana del lunes en el accidente del Malecón, cuando un camión tanquero se incendió en la avenida George Washington.
Este martes, su familia enfrentó el dolor de la pérdida y la angustia de no poder darle sepultura, ya que su cuerpo aún permanecía sin ser entregado por las autoridades correspondientes.
En la funeraria Blandino, ubicada en la avenida Sabana Larga, en el municipio Santo Domingo Este, provincia Santo Domingo, los familiares realizaron una "recepción de condolencias" para recibir apoyo.
Cecilia Jiménez, suegra de la maestra, habló con la voz entrecortada y la recordó como una mujer ejemplar, dedicada por completo a su familia y muy amorosa con todos.

"Era como mi hija. Si tenía que ir al médico, ella me llevaba. Era una excelente persona, y no porque haya fallecido, sino porque realmente era así", expresó Jiménez.
Según relató, María se preocupaba constantemente por su familia, en especial por sus tres hijos, que ahora quedaron en la orfandad, y por su esposo.
El suceso ocurrió el lunes a las 6:50 de la mañana, hora en que la docente solía transitar por la avenida George Washington rumbo a sus terapias médicas.
"Ella se iba temprano para evitar los tapones. Ella me decía: ´Mamá, es para no encontrarme los tapones´. Ese día salió a las 6:30″, relató Cecilia con evidente dolor.

Al no recibir noticias durante horas, la familia decidió rastrear el vehículo mediante GPS, cuya señal marcaba justo el punto donde ocurrió el accidente del Malecón.
"Y ahí comenzamos la búsqueda. Fuimos a muchos hospitales y nadie nos daba información. Estábamos como en los tiempos de los indios; no sabíamos nada", manifestó Jiménez.
El cuerpo de María permanece en el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), pues el fuego causó afectaciones que requieren pruebas para confirmar su identificación oficial.
"Ni siquiera nosotros hemos podido recuperar el cuerpo porque hay que mandar una prueba para poder identificar cómo quedó mi hija. El cuerpo está en el Inacif aún, señores", reveló Jiménez.

Sus allegados recordaron que la pasión de María era enseñar y cuidar niños, y que en el Centro Educativo Imara, en Franconia, los estudiantes corrían a abrazarla cada mañana.
"Excelente persona con los niños, para aquí y para allá. Ella era maestra y directora del colegio. Ahora estamos con este dolor", expresó Cecilia sobre su nuera.
Los familiares también resaltaron que el esposo de María es un hombre ejemplar, diácono, y que toda la familia está consagrada a la iglesia y a los buenos valores.
El comunitario Héctor Gómez, vecino de la fallecida por más de dos décadas en Franconia, la recordó cariñosamente como "Tata", una maestra y vecina ejemplar del sector.

"Ella tenía más de 20 años viviendo en el sector. Es una pena que nos lacera el alma. Ella era una buena ciudadana, buena comunitaria", dijo Gómez con pesar.
Aseguró que la pérdida de María no solo afecta al municipio, sino a todo el país, por su aporte constante al fortalecimiento de la educación dominicana.
"Dejó una huella profunda. Nuestro sector está muy conmovido. Ella siempre colaboró con la junta de vecinos", agregó Gómez, visiblemente afectado por la noticia.
Gómez fue más allá y denunció fallas en la fiscalización estatal, señalando que existe una norma que impide la circulación de camiones cargados de combustible por el Malecón.
"La [ley] que tenemos no la aplican, porque todo el mundo conoce que hay impedimento para que esos camiones… no circulen por el Malecón, pero aquí eso es letra sin efecto", sentenció.
También atribuyó la falta de control a la influencia de sectores económicos: "Tenemos un país donde los sectores poderosos imponen la condición, todo el mundo sabe el poder que tienen los pataneros, que tienen las gasolineras", argumentó.
En el accidente del Malecón también resultaron involucrados un carro y una motocicleta, y falleció además el conductor del camión, identificado como Luis Alejandro Torres.
Los familiares de María pidieron a las autoridades investigar las causas del incendio y exigieron el cumplimiento estricto de las leyes de tránsito para vehículos de carga pesada.
Mientras la familia aguarda la entrega definitiva del cuerpo, la comunidad de Franconia se pregunta cuánto tiempo más deberá esperar el país para que estas rutas sean realmente seguras.