Diario al Día | Santo Domingo, República Dominicana — El caso Yeury Rodríguez continúa generando reacciones, luego de que familiares del baloncestista, fallecido el domingo en el sector San Carlos, exigieran justicia y revelaran detalles que amplían la versión inicial del hecho.
Rodríguez Batista, de 30 años, dejó en la orfandad a tres hijos menores de entre ocho y nueve años, según confirmaron sus allegados durante los actos fúnebres realizados este lunes en la capital.
Yaritza Martínez, madre de dos de los pequeños, describió al deportista como un padre responsable y una persona apreciada por todo su entorno cercano.
"Él era una persona súper atenta, muy buen padre, buen vecino. O sea, no hubo queja de él. Aparte de todo, muy trabajador, deportista. Espero que se pueda hacer justicia y den con las personas que ocasionaron el daño, que dejaron a mis hijos en la orfandad de parte de su padre", expresó Martínez.

Aunque no estuvo presente durante el suceso, Martínez relató la versión que le compartieron sobre cómo se desarrollaron los hechos en la vía pública.
"Él tenía su cadena puesta, sus prendas de oro, lo encañonó y le quitó sus prendas. Parece que él tenía un anillo que no se le salía y ahí fue cuando le dio los impactos", indicó.
Por su parte, Ana Mercedes Cabrera, tía de la víctima, recordó a Yeury como un joven pacífico, muy vinculado a la familia y sin conflictos conocidos.
"Yo lo conocía porque era hermano de los hijos míos. Era un niño muy tranquilo, un niño de familia, un niño sano que no se metía con nadie. Lo de él era sonreír; no ofendía a nadie", manifestó Cabrera.

El hermano de la víctima, Ramón Manuel Rodríguez, también solicitó públicamente a las autoridades avanzar con las investigaciones correspondientes al caso.
La Policía Nacional confirmó que un individuo no identificado, que se desplazaba en motocicleta, habría privado de la vida al deportista la tarde del domingo.
El coronel Diego Pesqueira, vocero institucional, explicó que los investigadores trabajan en la identificación del responsable del hecho ocurrido en la calle Benito González.
Según el reporte preliminar, el perpetrador despojó a Rodríguez de una cadena antes de huir del lugar, mientras el joven auxiliaba a un amigo con equipo de sonido.

Las autoridades indicaron que el perpetrador portaba un casco protector, presuntamente utilizado para ocultar su identidad durante el incidente.
Este martes, durante el sepelio, el padre del deportista amplió su versión sobre lo ocurrido, descartando que el móvil haya sido exclusivamente el robo de la prenda.
"Mira el triste caso cómo partio. Y un tiento de cadena. Y yo no creo que fue por la cadena, yo creo que hay otro más grande que eso, por encima de ahí", declaró ante los medios.
Visiblemente afectado pero con postura firme, el hombre sugirió que su hijo pudo haber sido entregado por alguien de su círculo cercano.

"Ese muchacho yo no creo que fue por robo, no. A ese muchacho fue que lo vendieron por ahí. Eso fue vendido, oíste mija", afirmó frente a las cámaras de Noticias SIN.
El padre insistió en que su hijo era una persona querida por todos y sin conflictos, por lo que descartó un perjuicio de desconocidos sin conexión previa.
"Eso fue algún amigo de él fue", sostuvo, mientras describía a su hijo como alguien "sano, sin maldad con nadie" y siempre dispuesto a compartir con otros.
El hombre mostró escepticismo frente al sistema judicial dominicano, señalando una aplicación desigual de la ley según el caso o la persona involucrada.
"La justicia aquí, cuando quiere apresar una gente, lo apresa", expresó, antes de apelar finalmente a una convicción religiosa sobre el desenlace del caso.

"Con el gran poder de Dios, él va a ser apresado. Y va a tener que pagar por lo que hizo y va a tener que hablarlo. Y la más grande es la justicia de Dios. Con Dios no se juega, muchas gracias", concluyó.
Las nuevas declaraciones familiares abren interrogantes sobre las circunstancias reales del hecho, más allá del móvil inicialmente reportado por las autoridades.
El caso Yeury Rodríguez mantiene consternada a la comunidad de San Carlos, donde el joven era reconocido por su trayectoria deportiva y su cercanía con los vecinos.
Las investigaciones continúan bajo la supervisión del Ministerio Público, mientras se revisan cámaras de vigilancia para reconstruir la ruta del perpetrador.

¿Logrará la Policía Nacional esclarecer si detrás del caso Yeury Rodríguez existió realmente una traición cercana, como sugiere su padre?