Diario Acontecer | Santo Domingo, República Dominicana – El Gobierno explicó esta semana cómo usará el paquete fiscal para captar más ingresos y sostener el gasto público.
El ministro de Hacienda y Economía, Magín Díaz, detalló que la propuesta busca recaudar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones este año.
Durante un encuentro con periodistas, Díaz identificó tres medidas como el núcleo de la recaudación. La primera impactaría a las empresas de mayor facturación.
El cambio elevaría de forma temporal el impuesto sobre la renta, conocido como ISR, para compañías con ingresos superiores a RD$1,000 millones al año.
Con esa decisión, el paquete fiscal obtendría cerca de RD$15,000 millones, la cifra más alta dentro del esquema presentado por las autoridades.
El Gobierno plantea llevar la tasa del ISR empresarial de 27% a 30% por un período limitado, mientras enfrenta mayores presiones sobre las finanzas públicas.
Además, Hacienda prevé aumentar el impuesto aplicado a cheques y transferencias electrónicas. Esa vía aportaría más de RD$8,000 millones adicionales.
Según Díaz, el paquete fiscal también incluye un incremento de US$10 a los pasajes aéreos, con una recaudación estimada entre RD$7,000 millones y RD$8,000 millones.
“Esas son las tres principales”, dijo el funcionario al resumir las fuentes que sostendrían el grueso de los nuevos ingresos contemplados por el Gobierno.
También aparecen ajustes a casinos y juegos de azar. Hacienda calcula que esos cambios sumarían entre RD$2,000 millones y RD$3,000 millones.
El ministro aclaró que esas actividades ya pagan tasas específicas. Por lo tanto, la propuesta no crea un esquema nuevo, sino que aumenta cargos existentes.
El resto del paquete fiscal dependería de controles contra la evasión, ajustes puntuales y modificaciones al sistema tributario que el Congreso deberá estudiar.
La iniciativa llega en un momento de estrechez fiscal, cuando el Ejecutivo busca financiar subsidios, programas sociales e inversión pública sin abrir más brechas.
Sin embargo, el Gobierno reconoce que el entorno internacional presiona sus cuentas. Los altos costos de energía y financiamiento elevan la tensión presupuestaria.
Díaz advirtió que la incertidumbre global podría llevar a una reformulación del presupuesto durante el año, si los números cambian más de lo previsto.
En ese escenario, el paquete fiscal funciona como una apuesta de equilibrio: recaudar más sin frenar la actividad económica ni presionar demasiado los precios.
El Ejecutivo llevará el proyecto al Congreso Nacional, donde legisladores, empresarios y sectores sociales medirán el alcance real de cada medida propuesta.
Para los hogares, la mirada se concentrará en los costos indirectos. Los pasajes, pagos bancarios y servicios podrían entrar en la conversación pública.
Los sectores productivos también evaluarán el paquete fiscal con cautela, sobre todo por el aumento temporal del ISR a las empresas de mayor tamaño.
Finalmente, Hacienda insiste en que los recursos ayudarían a sostener compromisos sociales. Aun así, el debate probará la confianza entre Gobierno y contribuyentes.
Con todo, la discusión apenas empieza. ¿Qué implica este paquete fiscal para los contribuyentes? La respuesta dependerá del texto final y de su aplicación.