Diario Acontecer | San Juan, Puerto Rico – El Calor extremo vuelve a preocupar a las autoridades este verano debido al aumento del riesgo de fuegos en vertederos, una situación que podría afectar distintas regiones de la isla durante los próximos meses.
Especialistas en manejo de emergencias explicaron que las altas temperaturas favorecen la acumulación de condiciones que facilitan la combustión de gases y materiales inflamables presentes en los depósitos de desperdicios sólidos.
El fenómeno ocurre principalmente por la generación natural de gas metano durante la descomposición de residuos. Cuando coinciden sequías prolongadas y temperaturas elevadas, las posibilidades de incidentes aumentan considerablemente.

Según expertos consultados, el Calor extremo también coincide con la llegada de polvo proveniente del desierto del Sahara, un factor que reduce la humedad ambiental y vuelve más vulnerable la vegetación cercana a estos espacios.
A este escenario se suman materiales que con frecuencia terminan mezclados entre la basura común. Entre ellos figuran baterías de litio, aerosoles presurizados, líquidos inflamables, cenizas calientes y equipos eléctricos desechados.
Los especialistas sostienen que muchos de estos elementos nunca deberían llegar a los vertederos. Sin embargo, las limitaciones en los procesos de reciclaje provocan que continúen formando parte de los residuos cotidianos.
Además, algunas instalaciones todavía enfrentan retos operacionales relacionados con el control de gases, la cobertura adecuada de los desperdicios y el manejo eficiente de líquidos generados por la descomposición de materiales.
El Calor extremo adquiere mayor relevancia este año debido a proyecciones meteorológicas que anticipan condiciones más secas y temperaturas superiores al promedio, aumentando la vigilancia de las agencias responsables.
Datos del Negociado del Cuerpo de Bomberos reflejan que durante el pasado año se registraron 35 eventos de este tipo en vertederos autorizados, una cifra significativamente superior a la reportada en períodos anteriores.
Las autoridades indicaron que algunas zonas concentraron la mayor cantidad de intervenciones. Entre ellas destacaron áreas de Aguadilla y Barceloneta, donde los equipos respondieron a numerosos incidentes durante el año.
Controlar estos fuegos representa una tarea compleja debido a la diversidad de materiales presentes en los vertederos. En muchos casos se requiere maquinaria pesada y extensas jornadas de trabajo para enfriar y aislar residuos.
Uno de los casos más exigentes ocurrió recientemente en Cabo Rojo, donde brigadas y personal municipal trabajaron durante varios días para contener material vegetativo y evitar que continuara generando calor interno.
Las estadísticas oficiales tampoco incluyen eventos registrados en vertederos clandestinos o en instalaciones privadas relacionadas con el manejo de desperdicios, donde también existe una importante concentración de materiales combustibles.
El Calor extremo podría agravar aún más este panorama si persisten prácticas inadecuadas de disposición de residuos. Autoridades municipales incluso sospechan que algunas personas podrían provocar fuegos para recuperar metales.
Ante la llegada de la temporada más cálida del año, expertos insistieron en fortalecer el reciclaje, mejorar la vigilancia de los vertederos y promover una disposición responsable de los desperdicios para reducir riesgos ambientales.

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