Diario al Día | Nueva York, Estados Unidos – Randy Santos, hombre de origen dominicano de 31 años, recibió una sentencia mínima de 40 años de prisión por la pérdida de vida de cuatro personas en Chinatown, Manhattan, en octubre de 2019.
El tribunal cerró así una etapa judicial que se extendió por varios años y que mantuvo bajo atención pública a comunidades de toda la ciudad de Nueva York.
Según los antecedentes del caso, Randy Santos también vivía en condición de calle cuando ocurrieron los hechos la madrugada del 5 de octubre de 2019.
Las autoridades establecieron que utilizó un objeto metálico para agredir a varias personas que descansaban a la intemperie en Chinatown, con consecuencias fatales para cuatro de ellas.

Una quinta víctima sobrevivió, aunque con afectaciones de gravedad que fueron documentadas durante el proceso judicial por las partes involucradas.
Durante el juicio, la defensa de Randy Santos argumentó que el acusado padecía esquizofrenia y arrastraba un historial prolongado de dependencia de sustancias al momento de los hechos.
Sin embargo, el jurado examinó esos argumentos y los descartó, concluyendo que el hombre actuó con pleno conocimiento de sus acciones en todo momento.
Esa determinación resultó clave para el veredicto final y para la imposición de la pena anunciada por las autoridades judiciales del condado de Manhattan.

La resolución implica que Randy Santos podrá solicitar libertad condicional una vez cumpla el período mínimo establecido, sujeto a evaluación.
No obstante, en caso de que esa solicitud sea rechazada, el tiempo de permanencia en prisión podría extenderse por el resto de su vida natural.
El fiscal de distrito Alvin Bragg sostuvo en un comunicado que los hechos sacudieron a Nueva York y destacó el profundo desprecio mostrado hacia víctimas indefensas.
El caso generó un amplio debate sobre la atención a personas en situación de vulnerabilidad y los sistemas de apoyo disponibles en la ciudad.

Finalmente, la condena a Randy Santos deja firme un mínimo de cuatro décadas de encarcelamiento antes de cualquier evaluación para una posible salida.