Diario al Día | Santo Domingo Este, República Dominicana – Esmeralda Moronta de los Santos caminaba apresurada por una acera del sector Alma Rosa la noche del 13 de mayo, sin saber que esos serían sus últimos momentos con vida.

Un video de cámaras de vigilancia recibido en esta redacción muestra a Esmeralda Moronta intentando alejarse con rapidez mientras era seguida de cerca por su expareja, identificado como Omar Tejeda Guzmán.
En las imágenes se aprecia la actitud intimidante del individuo, quien mantenía una persecución sostenida mientras Esmeralda Moronta aceleraba el paso en un intento desesperado por buscar protección.
El audiovisual también muestra que el hombre portaba un arma de fuego durante la persecución, lo que evidencia la gravedad del peligro que enfrentaba la joven en esos instantes.
Momentos después, las cámaras registraron cuando Tejeda Guzmán logró alcanzar a Esmeralda Moronta antes de que pudiera ponerse a salvo, desatándose un forcejeo mientras ella intentaba defenderse.

La tragedia terminó con la vida de Esmeralda Moronta, dejando a familiares, amigos y residentes de Alma Rosa sumidos en un profundo dolor que aún no logran procesar.

Posteriormente, el agresor atentó contra sí mismo, cerrando de manera abrupta un hecho que en cuestión de minutos destruyó vidas y enlutó a toda una comunidad.
El caso de Esmeralda Moronta reaviva la preocupación social ante los conflictos sentimentales que escalan hasta desenlaces irreparables, una realidad que sigue marcando a muchas familias dominicanas.
Ciudadanos y organizaciones han renovado el llamado a fortalecer la prevención, la orientación emocional y la intervención temprana cuando existan señales de peligro en una relación.
Tanto hombres como mujeres deben buscar apoyo profesional, familiar o acudir a las autoridades ante cualquier situación de riesgo, sin esperar a que los conflictos alcancen consecuencias fatales.

Diversos sectores también consideran urgente que las instituciones refuercen los mecanismos de seguimiento en casos de denuncias y situaciones de riesgo reportadas con anterioridad.

Finalmente, la partida de Esmeralda Moronta es un recordatorio doloroso de que la prevención y la búsqueda oportuna de ayuda pueden marcar la diferencia entre la vida y una tragedia sin retorno.