Diario al Día | Santo Domingo- Santiago Matías lanzó esta semana una solicitud pública al Ejército dominicano para que explique la participación de Samuel Mata en programas de entretenimiento digital.
El empresario y productor de medios usó sus plataformas digitales para dirigirse con mucho respeto a la institución castrense y exigir una aclaración formal sobre el caso.
Santiago Matías cuestionó si el uniformado incumple las normas internas que regulan las declaraciones públicas de los agentes militares activos.
La inquietud central giró en torno a la presencia del señalado en un programa de entretenimiento y comentarios informales, según describió el propio comunicador en su publicación.

Además, el productor solicitó que las autoridades militares precisaran en qué área presta servicio Samuel Mata dentro de la estructura institucional del Ejército.
La frase que más resonó fue la que Santiago Matías usó para describir al uniformado: un empleado sin funciones visibles dentro del presupuesto estatal.
Con esa expresión, el comunicador abrió un debate más amplio sobre la transparencia y las funciones reales de ciertos agentes dentro de los organismos públicos dominicanos.
El mensaje de Santiago Matías circuló con rapidez en redes sociales y dividió a los usuarios entre quienes respaldaron el cuestionamiento y quienes lo consideraron excesivo.

Parte de las reacciones se enfocó en las restricciones que enfrentan los militares activos para opinar o participar en medios sin autorización previa de sus superiores.
Sin embargo, también hubo voces que señalaron que la publicación del productor rozaba terrenos delicados al involucrar a un miembro de las Fuerzas Armadas sin una denuncia formal.
Lo que resultó llamativo fue el tono directo con que Santiago Matías reclamó respuestas institucionales, cerrando su mensaje con la frase Espero respuestas, un abrazo.
Esa combinación de exigencia y cordialidad marcó el estilo del comunicador y mantuvo visible el reclamo ante la opinión pública dominicana.

Por lo tanto, la presión recayó directamente sobre el Ejército de República Dominicana, cuya postura oficial aún no había sido publicada al momento de difundirse el mensaje.
No obstante, la ausencia de una respuesta institucional también alimentó la conversación digital y amplió el alcance de los cuestionamientos del productor.
Finalmente, el caso plantea una pregunta que trasciende a los protagonistas: ¿qué implicaría para la institución militar que uno de sus agentes activos participe en plataformas de entretenimiento sin respaldo oficial?
La respuesta del Ejército dominicano, si llega, podría definir si Santiago Matías abrió un debate legítimo o simplemente encendió una polémica sin sustento institucional.
Ver esta publicación en Instagram