República Dominicana.- En medio de la pandemia causada por el COVID-19 la rutina diaria de los dominicanos se ha visto alterada, siendo el sistema de educación uno de los más afectados.

Mucho ha sido lo que ha variado en el proceso de aprendizaje de los estudiantes desde que el Ministerio de Educación (Minerd) suspendió las clases y varios centros optaron por impartir docencia virtual.

Cambiaron maestros por videos, cuadernos por computadoras, lápices por teclados y, sin embargo, lo único que no ha cambiado es el monto del pago de la colegiatura.

“Creo que deberían de hacer una rebaja, porque ya definitivamente ellos no tienen los gastos. Sus gastos de mantenimiento del plantel han bajado significativamente y la carga está más del lado de los padres en cuanto a la educación y mantenimiento del aprendizaje”, manifestó María, madre de dos niños de 9 años. Explicó que los profesores del colegio donde estudian sus hijos se han limitado a impartirles “algunas” horas de clases durante la semana a través del uso del video.

Parecido es el caso de la pareja Jiménez-Sánchez, padres de una niña de 10 años, quienes han exigido a su colegio que asiste su hija, a través de la asociación de padres del recinto educativo, que apliquen algún tipo de descuento a la mensualidad de pago, tomando en consideración que ellos no están incurriendo en los mismos gastos que en docencia NORMAL.. Afirmaron que los profesores de dicho centro se limitan a enviar los temarios a los padres semanalmente, poniéndoles fechas de entrega, pero rara vez corrigiéndolos o publicando la nota de los trabajos.

Otros como Kelvin, padre de un niño de 4 años, ya acudió al colegio a pedir que le reduzcan la tarifa, pero la dirección de dicho centro se negó a acoger su solicitud. Frente a la negación del centro les ofreció un ultimátum indicando que se limitaría, a tomar una decisión personal. “Yo voy a pagar la mitad o no pago na”, agregó.

Pero no todos los padres han tomado una posición tan radical. Aida, madre de una joven que cursa su último año de bachiller, expresó que entiende que los colegios continúen cobrando lo mismo, debido a que “todavía le tienen que pagar a los profesores”, aunque dice que si son conscientes y viendo que sus gastos también han disminuido, los colegios pudiesen tomar alguna decisión “que beneficie en algo” a los padres.