Le quitaron la vida a Kenia Alfaro saliendo de la iglesia.

Consternación e indignación vive toda una comunidad por la forma que le quitaron la vida a  una joven de 16 años, en el sector de Guaymita, del municipio de San Antonio de Cortés en Honduras.

La ahora fallecida fue identificada por el nombre de Kenia Alfaro, quien al salir de la iglesia en la que se congregaba fue acuchillada por unos antisociales.

Eran aproximadamente las 8:30 p.m. la joven salió del establecimiento evangélico y se dirigía hacia su hogar, cuando fue interceptada por unos sujetos la atacaron, de acuerdo con los informes preliminares.

La joven cayó al suelo y falleció en el instante, los malhechores salieron huyendo.

Familiares de la joven hicieron el levantamiento del cuerpo y lo trasladaron hasta su hogar, por lo que la Policía no pudo realizar los procesos correspondientes en la escena.

Por ahora no se sabe a ciencia cierta lo qué habría pasado, para que le quitaran la vida de esa manera. Se maneja la hipótesis que pudo haber sido un asalto, pero las autoridades que no lo han confirmado aún.

Luego de darle el último adiós a su hija, doña Ofelia López, reveló qué fue lo que habló con Kenia Alfaro, el día anterior al hecho.

De acuerdo con sus declaraciones, ella vio a su hija por última vez durante la mañana del domingo, cuando la joven le relató un sueño que la dejó algo preocupada.

“Ella en la mañana soñó que un carro llegaba con unos hombres y esos hombres la perseguían, y me dijo ella: ‘pero no me MAT4R0N mamá’, y yo le dije que tenía que reprenderlo porque eso no es de Dios, eso es del enemigo”, dijo a Hoy Mismo.

Según relata la atribulada mujer, a eso de las 7:00 de la noche ella comenzó a preocuparse, porque su hija le había dicho que iba a salir temprano de la iglesia, por lo que llamó al abuelo de la menor y le dijo que ya había pasado por su casa -como siempre lo hacía-, desde hace varias horas y fue entonces que temieron lo peor pudo haber pasado.

Luego de varias horas de una angustiosa búsqueda dieron con el cuerpo de la joven tirado dentro de una vivienda abandonada, cerca del lugar donde vivían.

“Mi hija era muy buena, yo no tengo quejas de ella. Ella le dedicaba tiempo al Señor, por eso yo digo que mi hija se fue con Cristo”, aseguró entre lágrimas.